junio 29, 2012

Buen fin de semana.

¿De verdad, Oswald? ¿Así pensabas atrapar a Batman y Robin?

junio 25, 2012

Es curioso esto de los cumpleaños. Cuando de verdad merecen ser celebrados es cuando a uno empieza a dejar de apetecerle.

junio 21, 2012

Viñetas-tesis: el hooligan capitalista te quiere inconsciente.

junio 20, 2012

Durante mucho tiempo sólo estuvimos tonteando. Nada serio. Supongo que no estaba preparado para el tipo de compromiso que ella esperaba. Ya sabéis, decir adiós a los amigos, a las fiestas…, a otras relaciones… No, no podía con eso. Además, había algo raro en ella. No sé, no sabría precisarlo. Hablaba muy poco de sus cosas. Lo que al principio parecía el acompañamiento natural del look gótico —siempre de negro, pálida, extremadamente delgada— se fue abriendo paso con el tiempo como la huella de algo traumático: un desgraciado episodio infantil, tal vez un trastorno alimentario arrastrado desde la adolescencia.

A mis amigos nunca les gustó demasiado. Trabajaba de noche. Apenas dormía. Viajaba mucho. Fumaba hasta en la ducha. Un sentido del humor atroz, tanto que a menudo daba miedo. Conservadora en la cama. Pero qué queréis. Le encantaban los ancianos. Y las flores. Los relojes también, tenía una colección impresionante. Los insectos. La nieve.

El caso es que lo dejamos. Lo dejé yo. Ocurrió así: cuando anuncié mi deseo de terminar con la relación, se me quedó mirando, como procesando la información. Ya está, pensé, ahora es cuando hace click. Ahí me asusté. Pero no. Se recompuso.  Está bien, está bien. Estoy segura de que volveremos a vernos, dijo como abstraída, y entonces será para algo serio.

junio 18, 2012

Ventajas de la crisis: aprenderemos a querer a las criaturas de otras dimensiones.

junio 15, 2012

Buen fin de semana.

junio 13, 2012

Si alguna vez hemos de morir a manos de un psicópata, sea esto lo último que veamos.

junio 11, 2012

junio 7, 2012

Lo que nos consuela cuando desaparece uno de los grandes es que sí sabemos dónde ir a buscarlo cuando le echamos de menos. Está ahí, entre la A y la C. Adiós, Ray.