
Resulta, según hemos escuchado decir hoy a un periodista durante el telediario, que hace ya casi veinte años que se estrenó Independence Day. Veinte. La sombra que en ese momento ha caído sobre nuestra cabeza era más grande, oscura y fría que la de ninguna nave nodriza.

Si bien nunca alcanzó el reconocimiento al que aspiraba como genio del mal, hay que atribuir a Fred la brillante invención del robot bomba camuflado en un osito de peluche.

Eva Vázquez. Querida Cenicienta, déjame darte un consejo.

Ah, los lunes. Previsibles y obstinados como un supervillano.





